miércoles, 4 de noviembre de 2009

EL NEGOCIAZO

José Antonio Almazán 30-10-09


Todo indica que atrás del golpe fascista en contra del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), mediante el ilegal e inconstitucional decreto de extinción de Luz y Fuerza del Centro (LFC), el despido injustificado de 44 mil trabajadores y la indefensión de 22 mil jubilados, está la guerra secreta por la fibra óptica, negocio de miles de millones de dólares que se disputan diversos sectores de la oligarquía y al cual no es ajeno el gobierno de Felipe Calderón.

Como se sabe, la infraestructura eléctrica puede ser usada como red de telecomunicación de dos formas. Mediante la red de fibra óptica de CFE y LFC, que suman más de 30 mil kilómetros y con una capacidad excedente para la transmisión de voz, datos e imagen (telefonía, Internet y televisión por cable, el triple play). O bien a través de las redes eléctricas, en media o baja tensión, aérea o subterránea, mediante tecnologías tipo power line communications o broadband over power line. En cualquiera de los casos las redes de CFE y LFC son por lo menos cuatro veces más extensas y potentes que las redes de telecomunicación de Telmex. Este es el negociazo que se disputan Telmex, Televisa, Tv Azteca, la española Telefónica presidida por Francisco Gil Díaz, etcétera.

Sin embargo, el mayor nicho de negocios, a corto plazo, lo representa LFC, con una red de fibra óptica de mil 100 kilómetros, en una región densamente poblada, con el nivel de ingreso más elevado a escala nacional y en donde se genera más de 35 por ciento de la riqueza del país. A esta región atendida por LFC le echó el ojo la empresa WL Comunicaciones, en la que participan como socios mayoritarios Fernando Canales Clariond y Ernesto Martens, ambos secretarios de Energía durante el periodo de Vicente Fox.

Creada el 23 de octubre de 1998, y con una concesión otorgada por la SCT el 24 de marzo de 2000, WL Comunicaciones firmó el 23 de agosto de 2005 un contrato de arrendamiento de infraestructura eléctrica con LFC, representada por su director, el ingeniero Jorge Gutiérrez Vera (de amplio currículo en empresas eléctricas privadas) para retirar los hilos de guarda de las líneas de transmisión de 400, 230 y 85 KV (torres, cuadros y postes) y ductos subterráneos, mediante el pago de una renta y para instalar cable de fibra óptica de su propiedad. Se estipula en el convenio del 18 de diciembre de 2007 que del cable de 48 fibras ópticas, 16 serían propiedad de LFC y del cable subterráneo de 60 fibras ópticas 24 serían propiedad de LFC. Pero se deja muy en claro que LFC “en ningún caso podría otorgar a terceros para su uso, aprovechamiento, explotación, ni comercialización de las fibras ópticas”, salvo los usos propios y los correspondientes a los entes de la administración pública centralizada y paraestatal. ¡Y todavía dicen que no se privatiza!

El negociazo iba viento en popa. Sin embargo, en la pasada revisión contractual de marzo de este año, el SME logró que LFC gestionara una concesión, para no quedar como simple arrendadora, pues cuenta con los recursos humanos y tecnológicos para poder prestar los servicios de triple play. El 11 de junio de 2009, el subsecretario de Electricidad, Francisco A. Acosta Arredondo, reconoció que “es factible que Luz y Fuerza del Centro gestione ante la autoridad competente la concesión para prestar el servicio… de telecomunicaciones a partir del uso de la capacidad excedente de la red de fibra óptica de LFC… a través de una filial creada para tal fin y en los términos señalados en la cláusula décima del convenio celebrado entre Luz y Fuerza del Centro y el SME el 16 de marzo de 2008”. Por supuesto, la SCT nunca respondió a esta solicitud de LFC. El resto de la historia la conocemos.

Ninguna de las razones aducidas por Calderón justifica la extinción de LFC y el artero golpe asestado al SME. Lo movió la venganza y la sed de negocios, violatorios a la Constitución. La pregunta es: ¿quién gana, en la guerra por la fibra óptica, con la extinción de LFC? La Cámara de Diputados debe pronunciarse a favor de la controversia constitucional y el pueblo de México debe conocer la verdad. ¡Todos al paro nacional!


domingo, 25 de octubre de 2009

¿POR QUÉ TANTA SAÑA?

José Antonio Almazán


Contra el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) se ha desatado una campaña de linchamiento tan descomunal que motiva la pregunta: ¿por qué tanta saña? Con un contrato colectivo de trabajo de a de veras y con una democracia basada en asambleas generales y en el voto universal, secreto y directo para la elección de sus dirigentes, el SME es casi un sueño para millones de trabajadores en México que carecen de organización gremial, o bien viven bajo el control del sindicalismo charril. ¿A esto obedece el odio visceral, comenzando por Calderón y su pianista, para aplastar el SME y a 45 mil trabajadores y 22 mil jubilados?, mediante un operativo combinado de uso brutal de la fuerza pública, violación sistemática de derechos constitucionales, pisoteo de la Ley Federal del Trabajo y de la norma laboral pactada entre las partes.

Las invenciones y mentiras de Calderón para extinguir Luz y Fuerza del Centro (LFC) no pueden ser ocultadas con una campaña mediática. El problema fundamental de la empresa es la compra de energía en bloque a la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Le venden cara la energía y Hacienda la obliga a venderla a un precio por debajo de éste.

Así cualquier empresa tiene pérdidas. Además, en los últimos años, el presupuesto de LFC, de manera deliberada, viene a la baja, impidiéndole la modernización de sus equipos e instalaciones. Los trabajadores, sus salarios y prestaciones, a los que Calderón califica de privilegiados y onerosos, no representan siquiera 15 por ciento de los ingresos por venta de energía eléctrica.

El ingreso promedio de un trabajador electricista es de 250 pesos, contrastando con los privilegios de la alta burocracia del gobierno de Calderón, con salarios de 5 mil pesos al día, aparte de otros bonos e incentivos. Y qué decir de los ingresos de la oligarquía mexicana, que en promedio gana 5 millones de pesos diarios.

La saña de Calderón, que se apresura a decir que no tocará a Elba Esther Gordillo ni a Romero Deschamps, tiene que ver con un negocio para el cual el SME es un estorbo. Se trata del multimillonario negocio del llamado triple play. Resulta que las redes eléctricas y la fibra óptica, que suman mas de 30 mil kilómetros en CFE y mil 100 en LFC, y que son más extensas y potentes que la infraestructura de telecomunicaciones que monopoliza el segundo hombre más rico del mundo, pueden ser utilizadas, mediante la tecnología adecuada, para trasmitir imagen, datos y voz (televisión, Internet y telefonía).
La pelea entre Slim, Azcárraga, Gil Díaz y la española Telefónica, y la WL Comunicaciones, en la que participan Fernando Canales Clariond y Ernesto Martens, dos connotados empresarios panistas que por añadidura fueron secretarios de Energía con Vicente Fox, es dura pero civilizada, para ver quién se queda con las concesiones de las redes eléctricas y la fibra óptica, que representarán un negociazo de miles de millones de dólares. Lo que no admiten es que un sindicato plebeyo haya logrado en la pasada revisión del contrato colectivo de trabajo que LFC, además de arrendadora de sus redes eléctricas en la zona más prometedora del centro del país (por su concentración demográfica y nivel de ingreso), pueda también ser concesionaria para brindar el servicio de triple play gratuito a millones de mexicanos.

La saña tiene que ver con un supernegocio, al que no se ha invitado al pueblo de México. Los que ya se frotan las manos con las concesiones no aspiran a utilizar el triple play para mejorar y fortalecer los servicios de educación, salud, vivienda, recreación y cultura a 36 millones de hogares mexicanos, como lo señalé en un artículo de El Periódico. Piensan en las pingües ganancias que obtendrán usufructuando las redes eléctricas que pertenecen a la nación mexicana.

En la saña contra el SME están los negocios, a los que no es ajeno Javier Lozano, desde su paso por la Cofetel. Pero en este odio de clase está también la vendetta política contra un sindicato democrático, nacionalista, que desde 1999 se opuso a la privatización de la industria eléctrica y en 2008 a la privatización del petróleo, y que desde su fundación –en diciembre de 1914– ha estado ligado a las mejores causas del pueblo de México. El golpe es contra el pueblo.


Hemos instalado un centro de acopio para recaudar comida enlatada, kilos de arroz, frijol, lenteja o cualquier vívere. Los compañeros electricistas necesitan de todo nuestro apoyo para mantener su lucha, ya que el gobierno federal le congenló las cuentas financieras del SME, se han quedado sin trabajo 44 mil electricistas y no están dispuestos a claudicar en la lucha por una liquidación tramposa.

Puedes traer acopio a:

La explanada de la zona de horarios del anexo, o en los cubículos estudiantiles del anexo de la FI, ubicados a un costado de la copadi.




PRONUNCIAMIENTO DE LA ASAMBLEA DE LA FACULTAD DE INGENIERÍA


Nosotros estudiantes de la Facultad Ingeniería reunidos en Asamblea el pasado Jueves 22 de Octubre, nos dirigimos a toda la comunidad universitaria, a las organizaciones sociales, políticas, sindicales y al pueblo de México en general para expresar nuestra postura acerca de los hechos ocurridos en torno a la ocupación policiaco-militar de las instalaciones de Luz y Fuerza del Centro (LyFC), y la promulgación del decreto de extinción de la compañía.

Como miembros del rubro de la ciencia y de la técnica, reconocemos que esta acción desatada por el gobierno federal nos atañe de manera directa.

Siendo alumnos de la UNAM, institución pública, vemos con mucha preocupación que de la noche a la mañana, otra institución pública propiedad de la nación, sea desaparecida desmantelando al Sindicato Mexicano de Electricistas, que es un paso indispensable para poder privatizar la industria eléctrica.

Esta acción ilegal se ha basado en el ataque mediático, sin fundamento técnico real, por parte de las televisoras y de los distintos medios de comunicación. Mediante la descalificación sistemática y constante, se ha satanizado a los trabajadores y al SME como culpables de la mala administración y finanzas de LyFC, omitiendo intencionalmente que la administración y los funcionarios que dirigen esta empresa son impuestos por el mismo gobierno federal, quienes son los responsables directos de su quiebra financiera.

Por lo tanto los estudiantes de ingeniería de la UNAM nos pronunciamos de manera tajante:

1) En contra del decreto de extinción de LyFC, que limita una fuente de trabajo con salarios y prestaciones dignas para los egresados de las universidades públicas.

2) Por la restitución de todos los puestos de trabajo de los compañeros del SME, porque además de que algunos de nuestros compañeros son ingenieros, técnicos, hijos de trabajadores de la misma empresa, atenta contra las victorias obtenidas a lo largo de casi 100 años de lucha de todos los obreros de este país.

3) Contra la privatización del sector eléctrico nacional, porque solamente una empresa pública servirá a los intereses propios de todos los mexicanos.

Este golpe asestado contra los electricistas, esta también un golpe contra todo el pueblo de México. La misma política neoliberal, que desde el gobierno federal se ha impuesto desde hace mas de 25 de años, es la misma que redujo el presupuesto de las universidades públicas. Es por ello que entendemos que la lucha en defensa de la industria eléctrica es también la lucha en defensa de la educación pública y gratuita. En consecuencia:

4)Exigimos el aumento al presupuesto a la UNAM, y a todas las instituciones educativas públicas del país.

Convocamos a toda la comunidad de la Facultad de Ingeniería a solidarizarnos con esta importante lucha, informándonos y participando en las asambleas y foros que se organicen en esta resistencia, y en las distintas movilizaciones que se convoquen.

Los compañeros que estén interesados en apoyar con víveres y demás alimentos a los electricistas (ya que han decidido rechazar las liquidaciones del gobierno), los estaremos recibiendo en el centro de acopio que se encuentra ubicado en el cubículo estudiantil, a un costado de la COPADI en el Anexo de la FI.



¡SME-UNAM, Unidos Vencerán!


Asamblea Estudiantil de la Facultad de Ingeniería a 23 de Octubre de 2009